martes, 14 de mayo de 2013

- Solo por hoy -


No quedan fuerzas, no quedan ganas
buscas en el fondo, en el último rinconcito
algo siempre queda, aunque parece que no
hoy no zafas, la lagrima cayó
hoy pudo más

En la fragua, ponés lo que queda
el hierro es fuerte, pero se oxida
el hombre es macho, pero sangra
agua y fuego, armadura interna
no queda otra

La maldición del payaso
otra vez te disfraza con sonrisas
pero hoy se ven los elásticos
la máscara se corrió
la pena hoy pudo más

Solo por hoy, bajas los brazos
mañana hay que seguir
armadura y disfraz
rutina de nunca acabar



viernes, 10 de mayo de 2013

- La tribu de mi calle -


A Marcos y Gaby, hacen el estudio mas llevadero.
A Maca y toda la tribu.

Nómades de las veredas, tribus nocturnas. ¿A donde van cuando se despierta el sol? ¿Desde donde contemplan el hormigueo citadino cuando el astro rey lo ilumina todo?

Sin tiempo ni calendario, con su gastada rutina de atados, mochilas y paquetes. A pocos pasos de otra realidad, separados por un abismo inexistente. Mundos divididos con un muro que no esta, obra de los hombres de corbata y las mujeres de tacones. Una pared creada para ignorar, para salvaguardar en la conciencia ese último rastro de autocomplacencia, esa falsa sensación de solidaridad alimentada por esporádicas donaciones telefónicas. Combustible del motor de este sistema que margina, que destruye.

El barba sigue ahí, inmutable, estoico sobreviviente de la intemperie. No se cuestiona, ¿Para qué? ¿Con qué fin? Si las preguntas no lo alimentan ni lo abrigan. Y las respuestas no son tales, solo generan mas preguntas, incertidumbre y resignación al no encontrar un cambio ni un nuevo rumbo. A quien vive así no se le ofrece otra opción más que la de seguir adelante hasta que el cuerpo aguante y el invierno lo consuma.

En la tribu también hay niños, alegres, inocentes, ignorantes de su marginación, victimas de la realidad, la única que conocen. Libres del consumo y el materialismo, prisioneros de los prejuicios de una sociedad mezquina, individualista. Los veo sonrientes a pesar del frío y la miseria, cotidianos compañeros de esta su realidad. Tienen sus días buenos y sus días malos, lo que les falta son oportunidades. Se las arrebataron por el simple hecho de nacer aquí, como si esa hubiera sido su elección, su delito.

Para algunos son una molestia, los quieren lejos de la entrada de sus edificios tan pulcros y cuidados. Para otros simplemente son parte del gastado paisaje urbano, pasan desapercibidos. A unos pocos, quizás más susceptibles, les recuerda ser agradecidos por la realidad que les toca, de su suerte al nacer. Para , que creía que El hambre del Vica era cosa del pasado, son la prueba viviente de una desgarradora desigualdad, el fundamento para comprobar que la Utopía sigue intacta.







* "La tribu de mi calle" - Vencedores Vencidos - Patricio Rey y sus redonditos de ricota.
** "El hambre del Vica" - La Rebelion de Los Cañeros - Mauricio Rosencof

domingo, 5 de mayo de 2013

- De Juan -

En respuesta a "La ultima y nos vamos"
Vayan a parar estos versos
a la vuelta de la esquina
ahí vive el gran juancito
que los puede acompañar

con cervecita y juceca
con la trampa y algún tinto
seguro nunca les falte
el abrazo y la amistad



- Piter Cantropus -


- La ultima y nos vamos -

Pa Pedrito, por tantas chelas psicoanalíticas.

Sombra en el mostrador
Melancolía arrabalera
Derroche de humildad
Entre murga, rock and roll
y algún que otro traguito de mas..

Compartiendo, aguantando,
analizando y avanzando.
A veces guía,
a veces compañero.
Siempre una fija.

Garantía de amistad

sábado, 4 de mayo de 2013

- Sin Temor -

A la barra del Club Social y Deportivo SiTomanVoy
Al glorioso Acreedores del Gol Fútbol Club
Supimos perder, también supimos ganar,
 pero nunca darnos por vencidos.

Camino sin miedo,
no temo perder lo que traigo
ni busco encontrar nada en el camino

Pues lo que necesito 
es lo que soy
y lo que quiero, es a ti

A quien no puedo perder,
ya que nunca te tuve

- Segundo a Segundo -


Un aroma
un sabor
un sonido
simplemente un momento

Vivir el presente 
sin pensar en el mañana

Es entender
que disfrutar los instantes
Es disfrutar el futuro
segundo a segundo

viernes, 3 de mayo de 2013

-Valijas vacías-


  A la Mama Chola, la abuela Melita y el Tata
Y por siempre, a la Tita

Hay personas que te marcan, sin saberlo y sin quererlo, para bien o para mal. Esas personas pasan a ser parte de nosotros, simplemente con un gesto, una sonrisa, una caricia. Un gran recuerdo.
Esas personas no se dan cuenta de los valiosos aportes que hacen a nuestro ser, de cómo nos moldean, nos definen. Muchas veces nosotros tampoco nos damos cuenta.
Estas personas, como todo en esta vida, se van... Por más ganas de vivir y disfrutar de un nuevo momento, de robarle un minuto más al eterno sueño, deben emprender su último viaje. Para el cual no necesitan equipaje, no lo tienen…
Ellos repartieron durante toda sus vida todo lo que tenían, entre abrazos, lagrimas, besos, mimos y rezongos. Lo dieron todo, sin darse cuenta, sin escatimar. Esa grandeza de tener siempre la  palabra justa que necesitas oír  o la inesperada, que te recuerda que hay cosas más importantes, o más sencillas, por las cuales preocuparse. Sea cual sea, siempre te hace salir adelante.
No hace falta un lazo de sangre, hay lazos tanto o más fuertes que esos. Puede ser un amigo, un tío, un primo, un hermano, pero por lo general son abuelos...

jueves, 2 de mayo de 2013

-Influencia-


De fondo, un disco de Mandrake. Casi imperceptible, escucho el lamento de las gotas contra mi ventana, lento, constante, disfrutable. Y descubro que estar solo, no siempre, es sinónimo de soledad. Y a veces es elección.

Encuentro paisajes e historias entre las páginas de un Club, que ahora descansa sobre el escritorio entre cuadernos, chicles y mi taza de Don Gato. Esperando pacientemente que regresen mis ganas de descubrir, entre relato y poesía, mi propio afán por escribir. Buscando inspiración, o quizás la valentía de mostrar lo que soy, o quisiera ser.

Ella va, canta el lobo desde el altoparlante, pero yo no. Prefiero este instante, este momento, en el cual disfruto de este arrebato de inspiración, de esta musa inesperada, inexistente. Llueve y llueve me sigue repitiendo desde la pista 10, como si estuviera a mi lado viendo por mi ventana.

En la misa de mis noches, con su ritual de camas destendidas, ropas en el piso y sabanas solitarias. Con la habitual banda sonora de músicos subestimados, menospreciados por quienes buscan una efímera canción de momento, con fecha de vencimiento, vacía de contenido, de talento. Nunca pensé poder escribir estas palabras...



* "Club" de Agustín Lucas