Días atrás conversé con una maestra que
me hablaba de las bondades de haber nacido bajo el signo de Tauro.
Mientras, yo recordaba a Varela, autor preferido de los docentes de
pedagogía de formación docente.
Hoy releyendo uno de sus libros, encontré
el párrafo que sigue, entre otros maravillosos que hablan de auroras
boreales, cometas y males de ojo, y que creo vale la pena compartir
con los supersticiosos.
La ciencia avanzó más de un siglo
desde entonces y los astrólogos aún encuentran quienes crean en
ellos.
“La ignorancia dió origen a la
astrología, un arte que, con todas sus absurdas nociones, tan
fatales a la tranquilidad de los hombres, ha sido practicado en todas
las épocas. En la creencia de que el carácter y el destino de los
hombres, depende de los varios aspectos de las estrellas, de la
composición de los planetas, o de las líneas trazadas en la palma
de la mano, los más infundados temores, y las más pueriles
esperanzas, han sido exitadas por los profesores de ciencia tan
falaz. Esas contribuciones impuestas a la credulidad de los hombres
se fundan en los más torpes absurdos y en la más grosera ignorancia
de la naturaleza de las cosas: y, sin embargo, aún en medio de la
luz que la ciencia de este siglo ha derramado en el mundo, los
astrólogos encuentran quienes crean en ellos, en los principales
centros de población europeos, y entre nosotros, si no los
astrólogos, los adivinos, que por decenas practican su engañosa
ciencia, están probando, de la manera más evidente, que también en
Montevideo, y mucho más en el resto de la Reública, se conservan
vivas las preocupaciones que han martirizado la existencia de los
pueblos primitivos.”
José Pedro Varela – “La Educación
del Pueblo” Capítulo II – La educación destruye los males de la
ignorancia
Para los obstinados ignorantes: Horóscopo de hoy
Para los demás: Horóscopo Definitivo



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