Nada te ata,
más que tus ideas.
No hay
motivo más cierto,
que el que
te mueve.
El que te empuja a seguir, avanzar.
Buscando un
desafío,
una nueva
aventura.
Late,
nuevamente, la yugular.
Sentís
renacer el sentimiento.
Ese gustito
en los labios,
el sabor de
lo espontaneo.
Vas, venís,
volves a ir y te quedas.
Y la
secuencia se repite.
El camino se
hace andando
Decisiones
de momento, impulsivas.
Consecuencias
inciertas.
Al fin de
cuentas, de eso se trata vivir.Olimareño Clandestino
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