No quiero besos.
No quiero abrazos, ni consejos.
No sé bien lo que quiero.
Tengo mucho más claro, en cambio,
que es lo que necesito.
Necesito escribir, pensar.
Necesito pintar y expresar.
Tocar o solo sentarme a escuchar.
Sentir e intentar música.
Disfrutarla.
Necesito un nuevo desafío.
Una hoja en blanco,
la lonja esperando ser golpeada.
O la cuerda tensa,
esperando el instante justo para vibrar.
Necesito aprender.
- Olimareño Clandestino -
No hay comentarios:
Publicar un comentario